Olia extraño, y no era por mi insana reparacion en ciertos detalles, se veia extraño tambien, debo reconocerlo, es posible que tambien cualquiera lo haya notado.
Solo atine a decirle, ¡Tanto tiempo, maese!, hace mucho no conversamos tu y yo; de frente y como hombres. Tenia una mirada diferente, indefinible; tras la busqueda de la remembranza traté de conversar con el, como siempre lo había hecho, sin embargo, adverti que las insignias de su chaqueta habian cambiado de color.
Evidentemente, me vi envuelto es una conversacion aspera, carente de la suavidad que antaño era un sello. Busque, en sus ojos el espiritu, pero solo encontre cuencas vacias.
Temblo mi conciencia, me pregunte si finalmente habría muerto, y esto solo era un eco de mi nostalgia sufriente. Si tal vez residia en mi algun afecto, seria curioso.
No se si decir, que alguna vez fuimos amigos, pero lo que si se es que el llego a conocerme tanto como lo conocí a el.
Visita no grata, tal vez. Es que sus pasos solo podia oirlos yo. Ese aire subito, intempestivo, remecedor, me obligaba a remitirle mi atencion.
Enajentante, he ahi la palabra.
Ahora me lo vuelvo a encontrar (pero creo que no es el), y no se como tratarlo, se parece, a la distancia claro, pero carece de algo, un no se que.
A veces no se que pedir.
yo tampoco.

Senti un leve escalofrio al leer esto...
lo superficial primero... no se que onda que se ve tan chica la letra ( o quizas nos quieres hacer firmar algo que no querremos?), así que tuve que copiar el texto y leerlo en word...
Escalofrio, me senti casi como tu amigo, o por lo menos por sus pasos...que ya no son pasos, pues estos lavantan polvo y pueden causar un ruido que todos han de poder oir, sino mas bien es un pasar, levitar sobre el camino , sin arruinarlo, pues es mas bello como esta, o quizas no?, pero da miedo, eso de cambiar lo que te rodea... me desvio de mi rumbo.
Las cosas que nos transforman son curiosas, y por lo general no valen la pena, pero algo tienen en su esencia que nos deja pensativos, o sin poder actuar frente a su embrujo y nos dejamos llevar levemente, de primero quiendolo con suavidad, pero de pronto todo es rapido, y ya nos dejamos, por cansancio? ansiedad? apatia?, nos dejamos, hasta que cuando termina esa corriente, nos vemos lejos de hogar, sin saber que hacer, tratamos de regresar, pero las aguas de este cambio estan secas y se ha perdido el camino, buscamos a ciegas, y nos resignamos, y sobrevivimos, como lo determinan nuestros genes...
Curiosos...
YeRkO...
Ohhhhhhh.....
existe otro gran maese.....
No digo yo, esta vida tiene muchos misterios.....y yo qué pensé que había un solo gran maese.....
Weno, no me iré en la volá porque no ando con inspiración......además en estos momentos ando medio jugoso, y no pienso manchar su blog, maese.
Eso, nos vemos, que estés bien,
Nicolás.
Hace un rato que no andaba por estos lares, estoy aprovechando el tiempo para ponerme al dìa. Es extraño leer esto cuando en mi vida pasan cosas parecidas. No tengo muchas ganas de hablar de eso. Hey JP, me gusto el cuento.